A veces es complicado opinar (y fiarse de las opiniones de otros viajeros) porque cada uno tiene un criterio que depende de muchas cosas: del poder adquisitivo, del tipo de viajes que hagas, de otros hoteles donde hayas estado, de lo exigente o conformista que seas... Pero yo en este caso sinceramente creo que la relación calidad-precio no es adecuada. El hotel no vale lo que se paga por él. En mi opinión el hotel tiene precio de 4 estrellas y de estar situado en primera linea de playa, pero la calidad que ofrece no se corresponde con lo que pagas, principalmente porque el hotel está muy descuidado y bastante anticuado. Un camarero nos contó que él trabajaba allí desde hacía 40 años y me temo que desde entonces no se ha hecho casi ninguna mejora. La recepción y una de las salas están más modernizadas, aunque la cafetería tiene el suelo de una moqueta horrorosa combinada con mármoles de colores y todos los pasillos también son de moqueta de hace unos cuantos años. No es que esto sea grave, pero creo que un hotel de 4 estrellas de este precio no debe tener esa imagen. Y sobre todo las habitaciones, independientemente del estilo de la decoración, están muy viejas, muebles golpeados, que no cierran bien, desconchones, manchas en las paredes y en la moqueta, sábanas con rotos, la cortina del baño raída, el espejo oxidado por los bordes, los toalleros también, la papelera rota, cada cosa que mirases estaba de pena. Ningún detalle en la habitación,solo dos vasos descascarillados y distintos la televisión antigua y con pocos canales españoles, en el baño las amenities escasas y muy básicas y no te las reponen si las gastas. En fin, mal mantenimiento y una impresión de dejadez y descuido total. Yo no creo que eso sea aceptable para un hotel de 4 estrellas y de este precio, quizás para uno de 2 o de 3 si, pero mucho más barato. Y más siendo de una cadena como Iberostar. He estado en otro Iberostar y no tenía nada que ver con este. La comida no estaba mal, están reponiendo comida hasta la hora de cerrar y se puede comer tranquilamente aunque hayas llegado a última hora, porque los horarios son más bien para extranjeros, pero para más de una semana se repite. En los desayunos preparan tortillas, huevos y crepes en el momento y hay un poco de todo (fruta, panes, salado, dulce). El café, sin embargo es muy malo y los zumos también. Y en las cenas hay un poco de cada, pero sin mucha variedad. Hacen una carne y un pescado en la plancha el momento y siempre tienen otra cosa hecha al horno, pero el resto es igual todos los dias: gazpacho, pizza, algo de pasta, 2 o 3 ensaladas, una carne guisada, un pescado guisado y alguna verdura. Si no eres exquisito para comer no tendrás problema, pero la persona que sea un poco especial para comer me temo que es fácil que haya días en los que no le guste nada. Otro detalle es que las bebidas no están incluidas en la media pensión, por lo que a menos que quieras cenar sin beber nada, estás obligado a pagarlas aparte y las consumiciones son bastante caras, unos 3,5 € por una cerveza y casi lo mismo por una botella de agua pequeña. Creo que es abusivo. En definitiva, no sé si los otros hoteles de la zona serán iguales, pero yo no repetiría en este. Entiendo que es mal momento para hacer una inversión en renovar completamente el hotel, pero este desde luego lo necesita. La ubicación es buena, desde el hotel se sale directamente a la playa, aunque es una playa pequeña comparada con la Playa del Inglés y Maspalomas, que están muy próximas, así que los fines de semana y festivos se llena bastante, imagino que en pleno verano también. Lo mejor del hotel sin ninguna duda es el personal. No recuerdo haber estado en ningún otro sitio donde la gente fuese tan atenta, tan agradable y tan simpática. La recepción siempre dispuesta a informarte de cualquier cosa, el personal de cafetería encantador (todos los días nos daban hielo, incluso cubitera, cubiertos, limón, lo que necesitásemos para subir a la habitación), los camareros del bufet te montan la mesa rápidamente en cualquier momento y donde tú quieras (aunque llegues tarde), recogen los platos sucios, nunca se llevan nada que no hayas terminado, para mi, todos los detalles que se puedan tener con los clientes, los tienen y con el plus de que casi todos son personas simpáticas y cercanas, tanto que al irnos nos despedimos de varios de ellos porque ya les conocíamos casi como si fuesen amigos. Al llegar tuvimos un problema con la reserva que habíamos hecho por internet, nos habíamos equivocado al seleccionar los días de la estancia, creíamos que habíamos cogido 9 días y en realidad habíamos cogido sólo 7 y hasta que llegamos al hotel no nos dimos cuenta. En ese momento el personal de recepción nos ofreció reservar directamente con ellos los días que nos faltaban manteniéndonos la tarifa que nosotros habíamos conseguido por internet, pero además nos dejaron utilizar su propio ordenador para buscar en internet por si acaso encontrábamos una tarifa más barata, que fue lo que finalmente hicimos. Fue un detalle por su parte teniendo en cuenta que el hotel no tiene wifi y tendríamos que haber pagado 6 € para habernos conectado a internet con nuestro ordenador. Además nos dieron una habitación desde la que se veía el mar, a pesar de que nosotros habíamos pagado por una sin vistas. El día que nos íbamos nos dejaron utilizar una habitación para ducharnos y cambiarnos de ropa. También se agradece que es un hotel de adultos, por lo que es bastante tranquilo.